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San Ignacio

Un pintoresco pueblo enclavado en un bello oasis enmedio del desierto, San Ignacio ofrece muchas opciones para los amantes de la naturaleza y la aventura. Kayakear por el río, caminar y observar aves por su palmar, y nadar en el río o el ojo de agua son sólo algunas de las actividades al aire libre que podrás realizar, mientras que visitar el Museo de Arte Rupestre y la Misión Jesuita te harán revivir el pasado cultural de la zona.

¡En San Ignacio te esperan nuevas y grandes emociones!

Hospedaje

Para hospedarte en San Ignacio, te presentamos las siguientes opciones. Los costos mostrados son para darte una idea general. Comunícate con ellos para verificar su disponibilidad y precio. Desde fuera de México marca el código de salida de tu país, +52, y el número indicado.

Hotel Baja Oasis

Carretera Transpeninsular km 74, 500 mts el este del entronque de acceso a San Ignacio
US$30 por habitación doble y US$26.5 sencilla
Tel (615) 154-0078, (615) 154-0111.
Correo-e

Hotel La Pinta San Ignacio
Acceso a San Ignacio km.1.5, a 500 mts. antes de llegar a la plaza
US$85 por habitación doble  
Tel (615) 154-0300. Correo-e.
 01 (800) 026-3605
Hotel La Posada
Domicilio conocido colonia centro
US$19.5 por habitación
Tel (615) 154-0343, (615)154-0100
Casa Lerée
Bella casa de huéspedes tradicional, a media cuadra de la plaza.
US$35-65 por habitación doble-triple
Tel (615) 154-0158. Correo-e.

Posada Chalita

Frente a la plaza y la Misión de San Ignacio, rentan habitaciones en el patio de esta casa que tiene un pequeño restaurante frente a la plaza.
US$20 por habitación
Tel (615) 154-0082

Hotel Nano Fong

Entrando al pueblo frente al esqueleto de ballena
US$31 por habitación doble y US$23 sencilla
Tel (615) 15 5 92 56

Hotel Ricardo's

Acceso a Barrio San Lino
US$45 por habitación doble y US$30 sencilla
Tel (615) 154-0283

Historia de San Ignacio

Desde tiempos ancestrales lo indígenas cochimíes que habitaban la zona llamaban Kadakamaan al oasis que los misioneros jesuitas redescubrieron en 1706, y donde en 1728 el Padre Juan Bautista Luyando inició la construcción de la Misión de San Ignacio de Loyola. La obra fue continuada por el Padre Fernando Consag y concluída por el Padre Dominico Juan Crisóstomo Gómez en 1786.

Facilitado por la abundancia de agua y la fertilidad de la tierra, el cultivo de numerosos tipos de plantas y árboles se convirtió en el sostén de la región. Hoy en día esta actividad continúa, aunque a un nivel muy reducido.

Actualmente en San Ignacio nos encontramos con una jungla de palmas datileras y de hoja, que forman el oasis y rodean al pueblo, con un el sistema de acequias diseñado hace casi 3 siglos por los jesuitas, y que aún funciona para distribuir el agua utilizada hoy en día las huertas de estos y otros frutales.

San Ignacio cuenta con un manatial u ojo de agua, de origen principalmente volcánico, del que surge el río del mismo nombre, y que da vida a la región.


San Ignacio, un verdadero oasis en el desierto de Baja California